Este lunes se instaló el Congreso de la República con una jornada que dejó una sorpresa mayúscula: el senador del Centro Democrático Honorio Henríquez se quedó con la presidencia del Senado, en una votación a voto limpio que desafió todos los pronósticos.
Una alianza que rompió el libreto
Aunque Alfredo Deluque, del partido ‘la U’, era el favorito y contaba con el respaldo del gobierno electo, la noche dio un giro inesperado. Henríquez logró 56 votos, frente a los 46 de Deluque, gracias al apoyo del uribismo y, de manera sorpresiva, del Pacto Histórico, una coalición que hasta hace semanas parecía incompatible con el Centro Democrático.
El impacto en la bancada oficialista
La derrota de Deluque representa un primer pulso perdido para el gobierno entrante, que ve cómo la oposición uribista capitaliza el descontento y teje alianzas transversales en el legislativo. La elección de Henríquez marca el inicio de una legislatura que promete tensiones y reacomodamientos políticos.