Un ultimátum que marca el inicio de su mandato
El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, lanzó este jueves un contundente mensaje a los principales jefes de grupos armados ilegales del país, incluyendo a alias 'Calarcá' de las disidencias de las Farc, el ELN y el Clan del Golfo. Durante una reunión de empalme territorial en Bogotá, De La Espriella les dio un plazo hasta el próximo 7 de agosto, día de su posesión, para someterse a la justicia.
La advertencia del presidente electo
En un tono firme, De La Espriella advirtió que aquellos que no se acojan a la ley serán perseguidos sin tregua. 'Tienen hasta el 7 de agosto para someterse a la justicia. De lo contrario, los vamos a dar de baja', afirmó el mandatario electo, dejando claro que su gobierno no negociará con quienes sigan delinquiendo.
El contexto de la amenaza
Este ultimátum se produce en medio de un proceso de empalme con el gobierno saliente y a pocos días de asumir el poder. La declaración busca enviar una señal de mano dura contra la criminalidad, en un país donde la violencia de estos grupos ha sido un desafío constante. La fecha límite coincide con la ceremonia de posesión, marcando un antes y un después en la estrategia de seguridad.
Tienen hasta el 7 de agosto para someterse a la justicia. De lo contrario, los vamos a dar de baja.
Reacciones y próximos pasos
La noticia ha generado diversas reacciones en el ámbito político y de seguridad. Mientras algunos sectores aplauden la firmeza, otros piden claridad sobre los mecanismos de sometimiento. Se espera que en los próximos días el equipo de De La Espriella detalle los canales para que estos cabecillas se entreguen, así como las consecuencias inmediatas tras el 7 de agosto.