La decisión adoptada por el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. (DHS) establece que los extranjeros que se encuentren temporalmente en EE. UU. y quieran obtener una green card deberán regresar a su país de origen para solicitarla, salvo “circunstancias extraordinarias”. Esto podría representar uno de los cambios más drásticos al sistema migratorio estadounidense en más de seis décadas.
De aplicarse en toda su dimensión, la medida equivaldría a una moratoria sobre el mecanismo mediante el cual millones de inmigrantes han obtenido históricamente la residencia permanente. Expertos califican el proceso como 'inapelable' si resulta en rechazo, lo que afectaría directamente a miles de colombianos.
Un cambio que impacta a la comunidad colombiana
La nueva política obliga a quienes están en EE. UU. con estatus temporal a salir del país para tramitar la green card. Esto genera incertidumbre entre los colombianos que residen legalmente en territorio estadounidense y que ahora podrían ser expulsados si no cumplen con los nuevos requisitos.
Es uno de los cambios más drásticos al sistema migratorio en más de seis décadas y podría afectar a millones de inmigrantes, incluidos miles de colombianos.
El anuncio del DHS ha generado reacciones encontradas. Mientras algunos sectores lo ven como una medida para fortalecer el control migratorio, organizaciones defensoras de derechos humanos advierten sobre las consecuencias humanitarias y el riesgo de separación familiar.