La carga emocional de las madres de presos políticos
En lo que va de 2026, se contabilizan al menos cinco madres de presos políticos que murieron esperando la libertad de sus hijos. El sistema judicial venezolano ha impuesto una carga emocional a cientos de mujeres que, día a día, recorren tribunales, declaran a periodistas, visitan cárceles y claman por liberaciones.
La realidad de los presos políticos en el país vecino también es trágica: madres que mueren no por la vejez, sino por el desgaste de vivir entre la incertidumbre, las torturas y las falsas promesas del Estado.
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, prometió la excarcelación de unos 300 prisioneros; esto aún no se materializa.
Ana María Rodríguez Brazón, corresponsal de El Tiempo en Caracas, reporta que el sufrimiento de estas madres refleja el costo oculto de la represión en Venezuela, donde la lucha por la justicia se cobra vidas incluso antes de que se logre la libertad.
Un sistema que desgasta hasta la muerte
Las madres de presos políticos enfrentan un peregrinaje constante: visitas a tribunales, entrevistas con medios, recorridos por cárceles y protestas. Este desgaste físico y emocional ha llevado a que, en 2026, al menos cinco de ellas fallezcan, según organizaciones de derechos humanos.
- Al menos cinco madres de presos políticos han muerto en 2026.
- La promesa de liberación de unos 300 prisioneros por parte de Jorge Rodríguez no se ha cumplido.
- El sistema judicial venezolano impone una carga emocional y física insostenible para las familias.
Este drama expone cómo la represión política en Venezuela no solo afecta a los detenidos, sino también a sus seres queridos, quienes pagan un alto precio en su salud y bienestar.