Una propuesta que enciende las alarmas
Una gran polémica se vive en el municipio de Quinchía, en el departamento de Risaralda, tras la propuesta de su mandatario local, Jader de Jesús Clavijo Bañol, de imponer sanciones económicas con comparendos a los ciudadanos que brinden comida y agua a un grupo de cinco perros en condición de calle, manada que es conocida popularmente en el municipio como ‘la banda del Serrucho’.
Los argumentos del alcalde
De acuerdo con los argumentos expuestos por el mandatario en el canal local Quinchía Televisión, la iniciativa surge como una alternativa para mitigar riesgos de seguridad ciudadana y de salud pública. Bañol señaló que los perros persiguen a motociclistas, les ladran e intentan morderlos, además de generar descontento en la comunidad debido a la suciedad y la acumulación de excrementos en diversos puntos del casco urbano.
La respuesta de la senadora Andrea Padilla
Ni se le ocurra. Multar a quienes alimentan perros callejeros es una medida cruel e inhumana. Existen alternativas éticas y legales para abordar el problema de la sobrepoblación canina, como la esterilización y la adopción responsable. Esta propuesta atenta contra el bienestar animal y la convivencia ciudadana.
La senadora Andrea Padilla, reconocida defensora de los derechos de los animales, respondió con contundencia a la propuesta del alcalde, advirtiendo que podría violar la Ley de Protección Animal y generar sanciones para el municipio.
Un debate que trasciende las fronteras locales
La medida ha generado un fuerte debate en redes sociales y entre organizaciones animalistas, que piden al alcalde reconsiderar su postura y optar por soluciones sostenibles como campañas de esterilización y adopción. Mientras tanto, la comunidad de Quinchía espera una respuesta oficial que equilibre la seguridad ciudadana con el respeto a la vida animal.