En un golpe a la informalidad en las prácticas de la medicina estética, la Alcaldía de Barranquilla, a través de la Secretaría Distrital de Salud, ejecutó operativos sorpresa que dieron como resultado el decomiso masivo de medicamentos, la incautación de tecnología y el cierre preventivo de ocho establecimientos —entre spas, centros de estética y falsos consultorios— que realizaban intervenciones quirúrgicas invasivas de manera irregular.
Las inspecciones, concentradas entre el pasado mes de mayo y los primeros días de junio de 2026, desnudaron una alarmante realidad: locales comerciales, peluquerías e incluso casas y apartamentos residenciales estaban siendo acondicionados clandestinamente como quirófanos improvisados.
En estos lugares se practicaban procedimientos de alta complejidad como liposucciones, lipólisis láser y aplicación de sueros endovenosos sin contar con registros sanitarios, condiciones mínimas de bioseguridad ni personal médico certificado.