Entre edificios de lujo, proyectos turísticos y una ciudad que sigue creciendo hacia el sur, sobreviven dos pequeños cuerpos de agua que para muchos pasan desapercibidos. Sin embargo, para los científicos representan uno de los ecosistemas más valiosos de Santa Marta y uno de los más amenazados.
Un ecosistema vital bajo presión
La expansión inmobiliaria, la contaminación y la falta de protección legal tendrían en riesgo uno de los últimos pulmones del litoral samario. El desarrollo urbano está acabando con dos importantes humedales de la ciudad, según alerta un reciente estudio.
El estudio a humedales de Playa Dormida, refugio de aves migratorias y manglares, revela que el ecosistema está en riesgo por la expansión inmobiliaria.
La noticia fue reportada por el periodista Roger Urieles el 18 de junio de 2026, y ha generado preocupación entre ambientalistas y habitantes de la región, quienes piden medidas urgentes para frenar el deterioro de estos cuerpos de agua.