Cuatro personas fueron capturadas por el linchamiento de Norberto Pérez Salas, un expolicía de 58 años que murió a manos de una turba en el barrio Olaya Herrera, sector La Villa, en la periferia de Cartagena de Indias. La víctima, un sargento pensionado de la Policía Nacional, fue arrebatado por la multitud después de que una patrulla lo desarmara para arrestarlo.
La delgada línea entre la justicia y la barbarie
El crimen de Pérez Salas evidencia la delgada línea que separa a la justicia de la barbarie. Los hechos se presentaron en el populoso barrio Olaya Herrera, en el llamado cinturón de pobreza extrema de la ciudad. Lo que comenzó como el reclamo airado de un ciudadano víctima de la delincuencia organizada local, terminó transformándose en una de las escenas de horror más crudas registradas este año en Cartagena.
La misma institución a la que sirvió durante décadas fue incapaz de salvarle la vida de las manos de una turba enfurecida.
Tras ser desarmado por una patrulla que pretendía arrestarlo, una multitud arrebató al exuniformado de las manos de la ley para matarlo a golpes con palos y piedras. La Policía Nacional confirmó la captura de cuatro presuntos responsables del linchamiento.