La guerra en Irán ha elevado el precio del barril de crudo a niveles que amenazan con provocar una recesión económica mundial. América Latina, afectada por esta crisis energética, responde con medidas que buscan amortiguar el impacto en sus economías y en el bolsillo de sus ciudadanos.
México: reducción de impuestos y acuerdos con gasolineros
El gobierno mexicano, liderado por Claudia Sheinbaum, ha optado por reducir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para contener el aumento en los precios de los combustibles. Además, estableció acuerdos con los gasolineros para mantener precios anclados, aunque esta estrategia ha afectado las ganancias de los empresarios y ha significado un costo fiscal semanal de 5.000 millones de pesos.
A pesar de estos esfuerzos, algunos productos básicos como el jitomate y el chile serrano han experimentado incrementos significativos en abril, impactando la inflación general.
Brasil: subsidios millonarios para diésel, gas y aerolíneas
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva implementó desde marzo un paquete de ayudas por 1.900 millones de dólares que incluye subsidios al diésel, eliminación de impuestos al biodiésel, subvención del gas de cocina importado y créditos para aerolíneas. Estas medidas buscan evitar que la crisis energética afecte severamente a la población y la inflación.
Entre las estrategias, Brasil también planea aumentar la mezcla de metanol en la gasolina para reducir la dependencia de combustibles importados, con ayudas vigentes inicialmente por dos meses y posibilidad de prórroga.
Argentina: congelamiento de precios y ajuste fiscal
El gobierno de Javier Milei, a pesar de su línea ultraliberal, decidió congelar los precios de los combustibles por 45 días para contener la inflación, que ha alcanzado cifras preocupantes. La petrolera estatal YPF y otras compañías adoptaron medidas similares, intentando mitigar el impacto en un contexto de ajuste fiscal y caída en consumo y empleo.
Las regiones productoras de hidrocarburos como Neuquén se benefician de la situación, mientras que las provincias con alta demanda agroindustrial sufren mayores efectos inflacionarios.
Colombia: subsidios limitados y debate salarial
Colombia, aunque productor de petróleo, importa parte de la gasolina refinada y ha tenido un impacto moderado en la inflación. El gobierno intentó en febrero reintroducir un pequeño subsidio a los combustibles, que tuvo que revertir un mes después. El debate público se centra más en el aumento del salario mínimo decretado en 2024.
Chile: precios al alza y ajuste fiscal sin subsidios
El gobierno de José Antonio Kast ha decidido no financiar el aumento internacional del precio del petróleo, trasladando el costo directamente a los consumidores. Aunque mantiene subsidios para la parafina y bonos para transportes específicos, la gasolina y el diésel han experimentado alzas históricas que han impactado la inflación y generado una caída en la popularidad del presidente.
La inflación mensual alcanzó un 1% en marzo y se espera que suba a 1,4% en abril, afectando especialmente el transporte de carga pesada y, por ende, los costos de bienes de consumo.
“Estamos haciendo ingeniería económica para evitar que los efectos de la irresponsabilidad de las guerras lleguen al pueblo”, afirmó el presidente Lula da Silva, reflejando el compromiso de Brasil en mitigar esta crisis.