Un impuesto que enciende las alarmas en el turismo
La Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (ANATO) manifestó su preocupación ante la expedición del Decreto 0625 del 19 de junio de 2026 por parte del Ministerio de la Igualdad y Equidad. Esta normativa reglamenta un impuesto de salida del país por vía aérea que aplica tanto para ciudadanos nacionales como extranjeros, independientemente de si son residentes o no en Colombia.
La medida establece el cobro de un dólar estadounidense, o su equivalente en pesos colombianos calculado según la Tasa Representativa del Mercado (TRM) vigente, al momento de realizar la compra de cualquier tiquete aéreo internacional. Los recursos recaudados serán administrados por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y se destinarán de forma exclusiva a la prevención y lucha contra la explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes (ESCNNA) y la pornografía infantil.
El impacto en los costos de los usuarios y la conectividad
La implementación de este nuevo cobro genera inquietud en el sector privado debido a la acumulación de cargas impositivas que ya pesan sobre el transporte de pasajeros. ANATO señala que actualmente los tiquetes aéreos en Colombia están gravados con un IVA del 19%. Desde la perspectiva gremial, añadir un cobro adicional impacta directamente los costos para los usuarios, lo que puede incidir negativamente en el ritmo de crecimiento del sector turístico.
La conectividad aérea y el desarrollo económico de las regiones dependen de mantener condiciones competitivas. Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de ANATO, fijó la postura oficial: “Hoy los tiquetes aéreos ya tienen un IVA del 19% y la cadena turística enfrenta una carga impositiva importante. Compartimos plenamente el propósito de proteger a la niñez; sin embargo, consideramos que ese objetivo debe alcanzarse a través de mecanismos articulados desde las entidades competentes, sin generar mayores costos para los viajeros ni nuevas obligaciones operativas para el sector”.
Mecanismos ya existentes para el mismo fin
El debate normativo planteado por el gremio no cuestiona la pertinencia de la protección de los menores de edad, sino la creación de figuras tributarias nuevas cuando el ordenamiento jurídico ya contempla herramientas específicas. La legislación del sector turístico colombiano cuenta con fuentes de financiamiento vigentes, como el artículo 43 de la Ley 300 de 1996, modificado por la Ley 1101 de 2006, que determina que un porcentaje de los recursos del Fondo Nacional de Turismo (FONTUR) debe asignarse anualmente a políticas de prevención contra la explotación sexual comercial.
A estos fondos se suman los dineros recaudados por concepto de multas a prestadores de servicios turísticos que incumplen la Ley 679 de 2001. De esta manera, el sector argumenta que el aparato institucional ya posee canales de financiamiento técnico dirigidos al mismo propósito social que busca el nuevo decreto.
Peticiones sobre el IVA y la operatividad de las agencias
La coyuntura reactiva una solicitud histórica de las empresas del sector turístico: revisar a la baja los impuestos existentes en lugar de tramitar nuevas tarifas. Las agencias de viajes han insistido en modificar la estructura tributaria del transporte de pasajeros para dinamizar el mercado interno y externo.
“Hemos sido reiterativos en la necesidad de establecer una tarifa del IVA del 5% aplicable a los tiquetes aéreos de pasajeros y otros servicios conexos del sector. En ese sentido, preocupa que se reglamente un nuevo cobro al viajero internacional cuando ya existen instrumentos normativos y sectoriales para apoyar acciones de prevención, formación y sensibilización frente a esta problemática”, complementó Cortés Calle.
La agremiación señaló que mantendrá una actitud de diálogo respetuoso y constructivo ante las autoridades gubernamentales encargadas de la aplicación del recaudo, con el fin de buscar opciones para que los fines sociales del Estado se cumplan sin desincentivar el flujo de viajeros ni sobrecargar la operación de las empresas turísticas.