Una tradición que se queda en el pasado
Durante décadas, los conductores de carros con motores carburados debían esperar algunos minutos antes de comenzar a conducir para que el motor alcanzara una temperatura adecuada de funcionamiento. Sin embargo, en los vehículos actuales, equipados con sistemas de inyección electrónica y sensores de control, esta práctica dejó de ser necesaria, salvo en condiciones específicas como zonas de frío extremo.
El riesgo de seguir la vieja costumbre
Calentar el motor en ralentí por varios minutos puede generar un desgaste prematuro de piezas, aumentar el consumo de combustible y elevar las emisiones contaminantes. Los modelos modernos utilizan sistemas de inyección electrónica y sensores que regulan parámetros como la temperatura del refrigerante y la presión, por lo que lo más recomendable es arrancar y conducir de manera suave durante los primeros kilómetros.
La mejor forma de calentar el motor es conduciendo con suavidad, no dejándolo encendido en el garaje.
¿Cuándo sí es necesario calentar el carro?
- En zonas con temperaturas bajo cero (menos de -10 °C) se puede esperar de 30 segundos a 1 minuto.
- Si el vehículo tiene un motor diésel antiguo o sin sistemas de precalentamiento.
- En condiciones de nieve o hielo que impidan la visibilidad del parabrisas.
Para la mayoría de los conductores en climas templados o cálidos, lo más eficiente es arrancar, ajustar el cinturón y salir. El motor se calentará más rápido y de manera más uniforme mientras se conduce.