Las autoridades de la prefectura japonesa de Kumamoto elevaron este jueves a 34 las víctimas mortales a raíz del terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el sudoeste de Japón el pasado martes, mientras continúan las labores de rescate de posibles supervivientes.
Unas 10.000 personas permanecen evacuadas mientras se registran cientos de réplicas en la región, lo que dificulta las tareas de búsqueda y aumenta el riesgo de nuevos derrumbes.
Las autoridades locales han desplegado equipos de emergencia para revisar los escombros y localizar a los desaparecidos, en medio de condiciones climáticas adversas que complican la operación.