A pesar de la tormenta que armaron en los últimos días ocho de los clubes más grandes de la Dimayor (llamados el G8), la esperada asamblea extraordinaria en la que se esperaban medidas que conjuraran la crisis y marcaran un nuevo rumbo para el futuro no produjo mayores resultados.
La reunión en Bogotá, a la que asistieron los 36 presidentes de clubes de Dimayor, no generó consensos y en general las posiciones no cambiaron durante la exposición de los argumentos: la decisión se aplazó y los llamados ‘chicos’ siguieron siendo mayoría.
¿Qué sigue ahora?
Tras el fracaso de la asamblea, el futuro de la distribución de los derechos de televisión queda en el aire. Se espera que en los próximos días se convoquen nuevas reuniones para intentar destrabar el conflicto, aunque las diferencias entre los grandes y los pequeños clubes parecen difíciles de conciliar.