Durante décadas, las praderas de los Montes de María, entre los departamentos de Bolívar y Sucre, fueron el epicentro de una violencia que se ensañó con el cuerpo y la tierra de las mujeres. Ellas fueron el mal llamado ‘botín de guerra’ de los grupos armados ilegales.
Un espacio para la reparación y la memoria
Para reivindicar los años de dolor e injusticias, en las últimas horas, esta región del Caribe colombiano vivió una jornada marcada por la memoria y la reivindicación: la Unidad de Restitución de Tierras (URT) consolidó la Mesa de Mujeres y Restitución de Tierras, un espacio diseñado para que las víctimas dejen de ser sujetos pasivos y se conviertan en arquitectas de su propia reparación.
El encuentro, que se llevó a cabo en El Carmen de Bolívar (Bolívar), fue una respuesta institucional a los impactos diferenciados que el conflicto armado dejó en las zonas rurales de municipios como Ovejas, San Juan Nepomuceno, San Jacinto, Carmen de Bolívar, María La Baja y Morroa.
Enfoque de género como herramienta de prevención
La restitución de tierras con enfoque de género es la herramienta más poderosa para prevenir la repetición de la violencia contra ellas. Nace la mesa de mujeres y restitución de tierras.
La restitución de tierras con enfoque de género es la herramienta más poderosa para prevenir la repetición de la violencia contra ellas.