Cuando Astrón levantó el trofeo de Maestro Beatbox América 2026, el público celebró el nacimiento de un nuevo campeón continental. Sin embargo, para el beatboxer argentino, la victoria había comenzado mucho antes de la última batalla.
"Yo ya me sentía ganador por haber llegado", dice con tranquilidad al recordar la competencia que reunió a algunos de los mejores exponentes de Brasil, Chile, Perú, Colombia y Argentina.
Su nombre ya era conocido dentro de la escena gracias a las rutinas con las que clasificó al torneo, pero fue en Bogotá donde terminó de confirmar por qué hoy es uno de los referentes del beatbox latinoamericano.
En conversación con EL TIEMPO, Astrón habló sobre sus primeros acercamientos al beatbox, la comunidad que hizo posible su viaje a Colombia y el desafío que ahora lo espera en Polonia.
"Descubrí el beatbox jugando"
Su historia comenzó mucho antes de imaginar competencias internacionales. Tenía apenas seis años cuando conoció a otro niño que hacía sonidos con la boca en su colegio.
"No sabía que eso se llamaba beatbox. Simplemente me llamó la atención que se podían hacer esos sonidos y me quedó esa costumbre de jugar haciéndolos."
Años después, cuando las batallas de freestyle comenzaron a ganar fuerza en Argentina, encontró el lugar donde esa curiosidad tenía sentido.
"Como nunca fui bueno rapeando, terminé siendo el que hacía las bases para los freestylers."
Fue durante la secundaria cuando descubrió que existía toda una comunidad alrededor del beatbox. Allí conoció a beatboxers con más experiencia y, especialmente, a Álvaro "NoVox", uno de los referentes del hip hop en Bariloche.
"Él me enseñó que existían competencias, me mostró los valores del hip hop y despertó esa parte competitiva que hoy sigo teniendo."
"Nunca me subí pensando en ganar"
Aunque llegó como uno de los favoritos, Astrón asegura que nunca enfrentó la competencia con la presión del resultado.
Para él, el verdadero triunfo había sido reunir los recursos para viajar desde Argentina y compartir escenario con algunos de los artistas que admiraba. "Con todo el esfuerzo que hubo para llegar a Colombia, yo ya me sentía ganador. Eso hizo que pudiera disfrutar mucho más cada batalla."
Esa tranquilidad también se reflejó sobre el escenario. Mientras otros competidores optaban por responder desde la confrontación, Astrón prefirió construir sus presentaciones desde la conexión con el público.
"Yo me subí a dar un show. Quería disfrutarlo y que la gente también lo disfrutara."
Una comunidad detrás del viaje
Viajar a Colombia no fue sencillo. Astron cuenta que el proceso fue completamente autogestionado. Entre un préstamo bancario, rifas, ventas de comida organizadas por su familia y aportes de amigos, seguidores y miembros de la comunidad beatbox lograron reunir el dinero necesario.
"Cada momento que viví arriba del escenario sentía que no estaba solo. Era yo y muchísimas personas que hicieron posible que estuviera ahí."
Por eso, asegura que el campeonato también pertenece a quienes lo acompañaron desde Argentina.
Polonia, el próximo objetivo
Con el título continental asegurado, ahora la meta está puesta en el campeonato mundial que se disputará en Polonia. Allí no solo buscará representar a Argentina, sino también al beatbox latinoamericano.
"Siento que voy a representar a toda Latinoamérica. Es una responsabilidad muy grande y quiero llegar mucho más preparado."
Mientras organiza la financiación del viaje, también espera que otros representantes de la región puedan acompañarlo.
"El beatbox es una forma muy pura de hacer arte"
Más allá de la competencia, Astrón cree que el beatbox es una herramienta para expresar emociones y construir historias. Lejos de enfocarse únicamente en la técnica, asegura que lo más importante es lo que cada artista logra transmitir.
"No se trata solo de quién hace el sonido más difícil. Se trata de qué le haces sentir a la gente."
Quizás por eso una de sus rutinas más conocidas terminó convirtiéndose en uno de los momentos más ovacionados de Master Beatbox Latinoamérica. La pieza, con la que clasificó al torneo y que ya era popular dentro de la escena internacional, volvió a emocionar al público colombiano.
"Muchos esperaban escucharla en vivo", recuerda entre risas. Ahora esa misma creatividad viajará hasta Polonia, donde Astrón intentará escribir un nuevo capítulo para el beatbox latinoamericano.