Un giro en la censura: de la fuerza bruta a la asfixia legal
Mientras la censura abierta pierde terreno, gobiernos recurren a mecanismos más sofisticados para presionar a periodistas y empresas informativas. La revocación de visas, las acusaciones de espionaje y las presiones sobre la propiedad de medios se han convertido en las nuevas armas contra la libertad de prensa en América Latina.
El caso de Costa Rica: visas revocadas al Grupo Nación
El pasado 2 de mayo, a menos de una semana de la posesión de Laura Fernández como presidenta de Costa Rica, heredera del poder de Rodrigo Chaves, Estados Unidos revocó las visas de cinco de los siete miembros de la junta directiva del Grupo Nación. Esta acción, considerada un ataque directo a la independencia editorial, se suma a otras medidas adoptadas por gobiernos de la región para controlar el flujo de información.
Ecuador: el entramado detrás de la asfixia a los diarios Expreso y Extra
En Ecuador, el gobierno de Daniel Noboa intentó incidir en el control accionario de los diarios Expreso y Extra, según reveló una investigación. El entramado incluyó presiones legales y financieras para silenciar a estos medios, en un contexto donde la libertad de prensa enfrenta desafíos crecientes.
La libertad de prensa no solo se vulnera con censura directa; hoy los ataques son más sofisticados y buscan asfixiar económicamente a los medios o desacreditar a los periodistas.
Un patrón regional que preocupa
Estos casos se suman a otros en la región, como las acusaciones de espionaje contra periodistas en Argentina durante el gobierno de Javier Milei, o las restricciones migratorias en varios países. Organizaciones de defensa de la libertad de prensa han alertado sobre esta tendencia, que busca silenciar voces críticas sin recurrir a la violencia explícita.