Científicos e investigadores de instituciones globales como la Universidad de Stanford y la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) registran avances significativos en la comprensión de los mecanismos biológicos del autismo profundo mediante la aplicación de biotecnología de células madre.
El poder de las células madre reprogramadas
A partir del descubrimiento de las células madre pluripotentes inducidas (iPSC) por el Dr. Shinya Yamanaka en 2006, la neurociencia ha logrado sortear la inaccesibilidad del cerebro fetal humano. El desarrollo de organoides neuronales tridimensionales y 'ensambloides' artificiales permite simular de forma externa las alteraciones en los circuitos eléctricos y las mutaciones genéticas asociadas al trastorno.
Hacia ensayos clínicos en 2026
Esta innovación viabiliza el diseño y la prueba experimental de fármacos específicos de cara a ensayos clínicos programados para este año 2026. La investigación se basa en células madre reprogramadas, como se ilustra en la imagen de ISTOCK.
El uso de organoides cerebrales permite estudiar el desarrollo fetal y probar posibles terapias para enfermedades neurológicas.