El Meta concentra más de la mitad de la producción petrolera de Colombia, y los bloqueos se han convertido en una constante en este departamento. Desde el pasado 28 de abril, las operaciones en los campos de Akacías, Chichimene y CPO-9, operados por Ecopetrol, se encuentran completamente suspendidas.
Una disputa laboral que paraliza la producción
Esta parálisis cumple 50 días y es consecuencia directa de una serie de bloqueos y reclamaciones dirigidas a las empresas que desarrollan actividades de mantenimiento de pozos y perforación (Braserv, Independence, Serinco y Varisur) en el estratégico corredor Castilla–Guamal–Acacías.
De acuerdo con Campetrol, esta disputa comenzó porque la Subdirectiva Meta de la Unión Sindical Obrera (USO) exige el reconocimiento retroactivo de sumas de dinero por una reinterpretación unilateral del pago de la habitualidad del trabajo en días dominicales, bajo el argumento de que este concepto se ha venido liquidando de manera incorrecta.
Un millón de barriles de petróleo sin producir y 7.280 empleos en riesgo
El impacto es devastador para la economía local y nacional. Ecopetrol, la empresa más grande del país, ve afectada su producción en uno de sus corredores más estratégicos. Mientras tanto, los trabajadores y sus familias esperan una solución que permita retomar la actividad y evitar una crisis laboral de mayores proporciones.