El inicio del Grupo J del Mundial de 2026 en el Arrowhead Stadium de Kansas City dejó una de las historias más llamativas del torneo. El apellido Zidane regresó formalmente a la máxima cita del fútbol, pero esta vez no para defender los colores de Francia, sino el arco de Argelia. Luca Zidane, el segundo hijo del histórico mediocampista Zinedine Zidane, hizo su debut absoluto en una Copa del Mundo enfrentando a Lionel Messi, en un partido marcado por las raíces familiares y la superación médica.
A sus 28 años de edad, el guardameta del Granada de España saltó a la cancha como titular en el estreno argelino frente al vigente campeón del mundo, Argentina. Sin embargo, lo que capturó la atención de los aficionados en el estadio y las pantallas de televisión fue la máscara rígida especial que cubría su rostro, un accesorio obligatorio que protegió una zona recientemente afectada por una severa lesión.
El origen de la máscara de Luca Zidane
La participación del arquero en este campeonato estuvo en serio riesgo debido a un fuerte accidente en el fútbol español de la Segunda División a principios de abril, durante un compromiso entre el Granada y el Almería. En una jugada del partido, Luca Zidane sufrió un violento choque con el futbolista brasileño Thalys que encendió las alarmas de su seleccionado. El impacto le causó una conmoción cerebral y múltiples fracturas óseas en el rostro.
Ante la emergencia, el club andaluz emitió un reporte médico para aclarar la situación del deportista. "Las pruebas realizadas a Luca Zidane revelan que el guardameta sufre también una fractura en su mandíbula y mentón", explicaron desde la institución de Andalucía en el primer parte médico sobre la salud del arquero, una declaración difundida en su momento por los canales informativos del Granada.
Las pruebas realizadas a Luca Zidane revelan que el guardameta sufre también una fractura en su mandíbula y mentón.