La Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP) expresó su preocupación por el cese de actividades que desde el pasado 5 de junio afecta varios campos de producción ubicados en Puerto Gaitán (Meta), una situación que, según el gremio, podría generar impactos sobre el empleo, la actividad económica regional y la generación de recursos para el desarrollo territorial.
El impacto en la cadena productiva
Según la organización, la interrupción de las operaciones está afectando el desarrollo normal de las actividades productivas en la zona, así como la cadena de operación asociada al sector de hidrocarburos. La ACP advirtió que las consecuencias alcanzan a contratistas, trabajadores, comunidades y a las finanzas de la región que dependen, en parte, de la actividad petrolera.