Luego de un operativo sin precedentes, las autoridades colombianas y estadounidenses lograron desmantelar una red internacional de narcotráfico que operaba desde la costa Caribe de Colombia, extendiendo sus envíos hacia Estados Unidos, Puerto Rico, República Dominicana y Centroamérica.
La operación, denominada ‘Pompeya’, permitió la captura de tres ciudadanos colombianos buscados por la justicia federal en Florida por conspiración para distribuir cocaína a gran escala. Las diligencias se efectuaron simultáneamente en Medellín, Guatapé y Cartago.
Investigaciones de la Dijín revelaron que la red tenía nexos con el Ejército Gaitanista de Colombia y el ELN, quienes facilitaban la logística, custodia y salida de cargamentos desde puertos como Cartagena, Barranquilla y Santa Marta. Los envíos se realizaban mediante veleros deportivos y contenedores con compartimentos ocultos, transportando entre 200 y 700 kilogramos de cocaína por viaje, con una frecuencia de hasta dos veces por mes.
El grupo criminal utilizaba tecnologías avanzadas para evadir controles, incluyendo comunicaciones cifradas, transacciones en criptomonedas y plataformas de la Dark Web, alcanzando una producción anual cercana a 10 millones de dosis y generando ingresos ilícitos superiores a 23 millones de dólares.
El esquema criminal funcionaba bajo un modelo de “outsourcing criminal”, donde diferentes estructuras armadas cumplían roles específicos en la cadena de narcotráfico. En el ELN, se identificaron vínculos con el Frente de Guerra Comuneros del Sur, mientras que el Ejército Gaitanista de Colombia garantizaba seguridad y apoyo logístico en zonas estratégicas.
Entre los capturados destaca Libardo Humberto Zapata, alias “Libardo”, presunto cabecilla y sucesor de un líder detenido en Turquía. Zapata, antiguo socio de alias “Otoniel”, fue ubicado en una finca valorada en más de dos millones de dólares en Guatapé. En Medellín fue capturado Sebastián Garzón Ramírez, alias “Sebas”, encargado de la logística, donde se incautaron cocaína, equipos electrónicos y documentos que evidencian transacciones millonarias.
También fue detenido Sebastián Bedoya Pineda, alias “El Escritor”, responsable de la estrategia operativa del grupo, quien utilizaba su perfil público como empresario para establecer alianzas en el Valle del Cauca.
Durante la operación también se detectó el uso del método financiero Hawala, con billetes marcados que funcionaban como códigos para confirmar entregas y pagos entre intermediarios internacionales.
Los detenidos fueron trasladados a Bogotá y quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación, que adelanta los procesos de extradición solicitados por Estados Unidos. Esta acción conjunta entre Policía Nacional, Fiscalía y DEA representa un duro golpe a una de las redes de narcotráfico con mayor actividad en el envío de cocaína hacia Norteamérica.