Una semana después de la entrada en vigor del Pacto de Migración y Asilo, el Parlamento Europeo aprobó este miércoles el Reglamento de Retorno, una reforma que endurece aún más el acceso al continente. La medida permite la creación de centros de retorno para migrantes irregulares ubicados fuera de la Unión Europea, amplía los poderes de detención hasta 30 meses y autoriza a las autoridades a registrar viviendas y otros lugares.
Centros de retorno fuera de la UE
La nueva política establece que las personas sujetas a deportación deberán abandonar el continente y serán trasladadas a centros de retorno en terceros países. Esta medida busca agilizar las expulsiones y reducir la presencia de migrantes irregulares en territorio europeo.
Críticas y reacciones
La reforma ha desatado críticas de organizaciones sociales y defensores de derechos humanos, quienes consideran que vulnera garantías fundamentales y criminaliza la migración. A pesar de ello, el texto deberá pasar un último filtro antes de entrar en vigor.
Europa ha tomado medidas para restringir la migración, pero estas políticas podrían violar tratados internacionales de derechos humanos.