Con la llegada de las temporadas más cálidas y las lluvias que favorecen el crecimiento de la vegetación, las garrapatas encuentran en jardines y patios un entorno propicio para refugiarse.
La limpieza como primera barrera
Mantener el césped corto y libre de maleza es esencial. Las garrapatas prefieren la humedad y la vegetación alta, por lo que podar regularmente reduce su hábitat.
Protección directa para tus mascotas
Usar collares antiparasitarios, pipetas o sprays recomendados por el veterinario mantiene a perros y gatos a salvo. Revisa su pelaje después de cada paseo.
Barreras naturales en el jardín
Plantar especies como lavanda, romero o menta ayuda a repeler garrapatas de forma natural. También puedes esparcir tierra de diatomeas alrededor de las zonas de juego.
Control de fauna silvestre
Evita que roedores y otros animales pequeños ingresen al jardín sellando grietas y manteniendo la basura bien tapada. Ellos son vectores comunes de garrapatas.
Limpieza profunda del espacio exterior
Retira hojas secas, ramas caídas y escombros donde las garrapatas puedan esconderse. Lava las camas de tus mascotas con agua caliente regularmente.
La limpieza periódica del jardín disminuye el riesgo de infestaciones. Foto: iStock