En Colombia, más del 80 por ciento de la población y el Producto Interno Bruto (PIB) se gestiona en las zonas urbanas, concentradas en el Sistema de Ciudades. Este sistema, que agrupa a 18 aglomeraciones, es la red sobre la que descansa la conexión con el mundo, la formación de capital humano y la generación de innovación. Allí se concentran servicios financieros, nodos logísticos, universidades de investigación y conglomerados industriales con alto potencial exportador.
El desafío de la turbulencia global
Las ciudades colombianas deben navegar una turbulencia creciente en todos los frentes: la reconfiguración del orden internacional, la fragmentación de los regímenes multilaterales de comercio y la proliferación de barreras no arancelarias. Estos factores erosionan la predictibilidad de los flujos de inversión directa y reconfiguran los mapas de oportunidades. El Sistema de Ciudades recibe estos choques antes que el resto del territorio.
La propuesta: infraestructura modular y estratégica
La propuesta de ciudades modulares integra dos enfoques: el de Bent Flyvbjerg sobre construir infraestructura como celdas espaciales (‘nativas modulares’, 2026) y el trabajo sobre infraestructura estratégica metropolitana para el Lincoln Institute for Land Policy (2025). El resultado es un marco conceptual que busca un posicionamiento estratégico selectivo, con capacidad de reducir la exposición al riesgo externo sin renunciar a los beneficios de la integración.
Con una aproximación modular, las ciudades pueden desplegarse como piezas articulables, en analogía con la expansión de las telecomunicaciones inalámbricas. Serían celdas que, sumadas, tienen mayor resiliencia que una arquitectura centralizada. Se pueden sacrificar economías de escala, pero se facilita el crecimiento articulable y se reduce la vulnerabilidad ante choques sistémicos.
Este modelo propone que ciudades como Medellín, que ya es un centro de innovación y servicios, puedan gestionarse de forma más eficiente y resiliente, adaptándose a los cambios globales sin perder su capacidad de crecimiento y conexión internacional.