En el marco de la creciente crisis política y comercial entre Colombia y Ecuador, el presidente Gustavo Petro ha planteado la posibilidad de que Colombia se retire de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Esta iniciativa surge como respuesta a la guerra comercial desatada con Quito, en la que Ecuador ha impuesto aranceles que afectan significativamente el comercio bilateral.
Un operativo sin precedentes en la política regional
La decisión de salir de la CAN no solo impactaría la relación con Ecuador, sino también con los demás países miembros del bloque, como Perú y Bolivia. Analistas advierten que esta medida podría tener consecuencias jurídicas y económicas complejas, pues confundir la falta de cumplimiento por parte de un país con la inutilidad del sistema en su conjunto es un error estratégico.
La idea de que la CAN ha dejado de ser útil y que su abandono es una respuesta razonable a la controversia parte de un error fundamental de diagnóstico.
Exportadores colombianos han expresado su preocupación, señalando que las barreras comerciales impuestas por Ecuador, como el arancel del 100%, hacen inviable el comercio bilateral, lo que agrava la tensión entre ambos países.