Era el mítico estadio Azteca, pero parecía cualquier estadio de Colombia. Un mar de camisetas amarillas hizo estremecer el escenario y vibró con la primera victoria del equipo de Néstor Lorenzo en el Mundial 2026. Fue un 3-1 a Uzbekistán más sufrido de lo previsto, pero igual fue fiesta.
Un arranque trabado que se rompió con un robo y un gol
El partido no empezó fácil. Uzbekistán parqueó el bus y la Selección no encontraba espacios. Mojica fue amonestado a los 7 minutos, y James caminaba mientras Lerma y Mojica se mostraban tensos. Sin embargo, a los 18 minutos, un robo de Gustavo Puerta habilitó a Arias, quien sacudió la red para el 1-0.
Uzbekistán no exigía mucho, pero a los 30 minutos Lucumí desactivó una bomba tras un mal regreso que dejó expuesto a Vargas. El llamado de atención lo asumió Luis Díaz, que enfiló al área con un pase de Arias, pero su remate se estrelló en la base del palo.
La conexión Díaz-Muñoz puso el 2-0 antes del descanso
Saltaban los confiados al ritmo del ‘porropopo’ y entonces llegó lo que vinieron a ver: Luis Díaz, el rostro mismo de un jugador de equipo, encontró un espacio libre en la zaga uzbeka y asistió a su gran amigo Daniel Muñoz, quien apareció libre de marca para definir con pirueta incluida y mandar la pelota al fondo de la red a los 39 minutos. Así terminó el primer tiempo.
Error de Vargas que costó el empate y la reacción inmediata
La Selección volvió en modo de exceso de confianza y lo pagó carísimo. A los 60 minutos, un balón que debió controlar Camilo Vargas le picó antes, se elevó al travesaño y, libre de marca, Fayzullaev lo empujó para empatar. El gol que nunca mereció Uzbekistán.
Entonces la tribuna fue clave y el despertar fue inmediato. Así llegó a la escena el más grande acierto de Néstor Lorenzo: Gustavo Puerta, el que corre por James y por todos, filtró un pase para Díaz, quien se desplomó en el césped, puños apretados, grito y alguna lágrima incontenible para su primer gol en un Mundial. “Oé, oé, oé, Lucho, Lucho”, retumbaba un estadio gigante.
El tercer gol llegó en tiempo de descuento
Debió ser el tercero a los 73 y hasta el cuarto si la indecisión en el cierre no hubiera pasado factura. Pero los suplentes dieron una mano clave: ‘Cucho’ Hernández ganó una pelota y tiró un centro, y Jaminton Campaz metió la cabeza para marcar el tercero a los 90+9.
Colombia ganó y aprovechó el tropiezo de Portugal. A Guadalajara parte el sueño, lleno de la sonrisa de Díaz replicada en más de 80.000 de sus compatriotas tan lejos de casa. ¡Así es como se canta, Colombia!