Colombia llegará al próximo gobierno con una tarea económica de alta complejidad, como es recuperar la confianza, ordenar las cuentas fiscales y volver a poner la inversión privada en el centro de la estrategia de crecimiento. Para César Cuervo, director ejecutivo de Inversiones en Sura Investments, el país no cuenta hoy con la holgura fiscal suficiente para seguir impulsando la economía solo con gasto público.
La calificación crediticia de Colombia se encuentra en categoría de riesgo o especulativa. Las más recientes rebajas —S&P y Fitch— se deben al continuo deterioro fiscal del país. Hoy la deuda pública ronda niveles cercanos al 65 por ciento del PIB, el déficit fiscal se mantiene alrededor del 6 por ciento y el pago de intereses consume una porción creciente de los ingresos de la Nación.
El impacto en la comunidad: retos estructurales
En ese escenario, advierte Cuervo, el ajuste no será rápido ni podrá completarse en un solo gobierno. El próximo mandatario recibirá un país con grandes retos en energía, pensiones, salud y mercado de capitales, lo que retrasará la recuperación del grado de inversión y la confianza de los mercados internacionales.
Colombia no logrará la holgura fiscal en un solo gobierno y eso retrasará recuperar el grado de inversión.