Impacto y preocupación sobre la seguridad del periodismo en Colombia
El 8 de mayo de 2026, un comunicado golpeó el corazón de la nación colombiana, el asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda por parte de las disidencias del frente 36 de las AutoFarc en el municipio de Briceño, Antioquia. Un hecho que muestra un rostro desgarrador del conflicto perpetuo en las regiones dominadas por las actividades de grupos guerrilleros. Este deplorable suceso no solo se cobró la vida de un periodista, sino que también arroja una sombra mortífera sobre la profesión periodística en todo el país, amenazando y limitando su libre ejercicio. La exigencia soberana de 'permisos previos' para ejercer su labor en áreas bajo control guerrillero lleva implícita una sentencia de muerte para quienes decidan ignorarlo.
El comunicado emitido por el Estado Mayor Conjunto del Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) refuerza su posición en contra de estos acciones abominables. En una nota empapada de dolor y preocupación, el EGC rechazó firmemente el asesinato, demostrando no solo su simpatía hacia la familia del difunto periodista, sino también su compromiso con la defensa de un periodismo libre y sin restricciones. Reconocen que los actos de violencia contra periodistas crean una atmósfera de terror que inhibe la libre circulación de información y la actividad periodística, vitales para suelo democrático.
Condena incondicional del secuestro: un grito de solidaridad
La condena pronunciada por el Estado Mayor del EGC no se limita al asesinato, sino que se extiende a todas las formas de secuestro y actos de violencia perpetrados por grupos armados. A través del comunicado, el EGC reafirma su condena categórica e incondicional a los secuestros y muestra una solidaridad inquebrantable a todas las víctimas de este crimen, a sus familias y a quienes las apoyan de alguna manera. Se destacó el secuestro como un crimen de lesa humanidad, un ataque sistemático contra civiles inermes, con características que lo hacen imprescriptible e inadmisible bajo ninguna justificación, ya sea ideológica, política o económica.
El asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda es claramente un caso que ilustra la seriamente dañada situación de seguridad en Colombia, donde los grupos armados activos recurren al secuestro y asesinato con impunidad. Con cada crimen, se cercena el tejido social del país, privando a las comunidades de sus derechos humanos fundamentales. El secuestro y asesinato también desestabiliza a la sociedad y agrega capas de complejidad al ya complicado proceso de pacificación de las regiones en disputa en Colombia.
Reafirmando la necesidad de una prensa libre e imparcial
La libertad de prensa es un pilar de la democracia. Desempeña un papel crucial en la difusión de información veraz y relevante que permite a la ciudadanía tomar decisiones conscientes. La muerte de Mateo Pérez Rueda hace eco del peligro al que están expuestos los periodistas y la importancia vital de su labor. En su comunicado, el EGC reafirma la necesidad de una prensa libre e imparcial para el ejercicio de la democracia. Afirman que solo una sociedad informada adecuadamente puede tomar decisiones correctas para lograr un futuro justo e inclusivo. Son conscientes de que el periodismo es un servicio público indispensable para la concreción de la democracia y la construcción de una sociedad más justa.
Con estas afirmaciones y su abierta condena al secuestro y otros actos de violencia perpetrados por agrupaciones armadas, el EGC demuestra su apoyo a los derechos humanos y su compromiso con la lucha por la paz y la dignidad. Esto refleja su declaración de ser un ejército que lucha por la dignidad y las reivindicaciones sociales de su pueblo.