Al momento de adquirir un vehículo usado, el kilometraje acumulado es una referencia clave para conocer su nivel de desgaste. Especialistas del sector automotor señalaron que, aunque no existe una cifra universal aplicable a todos los modelos, los expertos coinciden en que un automóvil que supera los 20.000 kilómetros recorridos por año puede representar un mayor riesgo de futuras reparaciones y gastos de mantenimiento.
La recomendación principal es evitar aquellos vehículos que excedan ese promedio anual, ya que un uso intensivo acelera el desgaste de componentes clave como motor, transmisión y suspensión. Para una compra segura, se sugiere verificar el historial de mantenimiento y realizar una inspección mecánica previa.