Una jornada de fuertes descensos
El mercado cambiario colombiano vivió este viernes 12 de junio una de sus jornadas más significativas del año. El dólar cerró con un precio promedio de 3.485,37 pesos, marcando un descenso de 28,17 pesos frente a la TRM oficial del día (3.513,54 pesos). Durante la sesión, la moneda estadounidense tocó un mínimo de 3.466,00 pesos y un máximo de 3.511,00 pesos, consolidando una tendencia bajista que no se veía desde 2021.
Las razones detrás de la caída
Según analistas, la fuerte corrección del dólar responde a una combinación de factores. Por un lado, las señales positivas en el frente fiscal colombiano, especialmente la expectativa en torno al Marco Fiscal de Mediano Plazo, han generado confianza entre los inversionistas. Por otro lado, el entorno geopolítico global, con una menor aversión al riesgo y un dólar debilitado a nivel internacional, también ha contribuido a la apreciación del peso colombiano.
Evolución de la TRM: de $3.678 a $3.475 en dos semanas
El descenso acumulado es notable. A finales de mayo, la TRM se mantenía en 3.678,15 pesos. El 2 de junio, la tasa cayó a 3.560,24 pesos, y aunque se estabilizó entre 3.562 y 3.588 pesos durante la primera semana del mes, las presiones bajistas se intensificaron a partir del 10 de junio. La TRM pasó de 3.581,46 pesos (10 de junio) a 3.567,11 pesos (11 de junio), hasta romper la barrera de los 3.500 pesos este viernes. Para los próximos días, las proyecciones oficiales ya ubican la TRM en 3.475,72 pesos.
La caída del dólar es una señal de confianza en la economía colombiana, pero debemos estar atentos a los movimientos internacionales y a la implementación de la política fiscal.
¿Se mantendrá la tendencia?
Los expertos consultados consideran que, si bien el panorama es favorable, la volatilidad cambiaria es una constante. Factores como la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos, los precios del petróleo y la evolución de las reformas en Colombia podrían influir en los próximos movimientos. Por ahora, el mercado celebra la calma, pero advierten que no se debe cantar victoria.