Al menos ocho personas murieron y otras 34 permanecen desaparecidas tras un deslizamiento de tierra ocurrido en el municipio de Chongqing, en el centro de China, durante la mañana del viernes 17 de julio. El movimiento de rocas y barro sepultó más de diez edificios residenciales ubicados al pie de una montaña, lo que obligó a evacuar a 1.100 habitantes.
Una avalancha de rocas y lodo que arrasó con todo
El accidente geológico se registró a las 9:08 a.m., hora local, cuando una gran cantidad de tierra y rocas se desprendió ladera abajo y provocó el colapso de varios edificios. Los habitantes de las estructuras afectadas quedaron atrapados bajo los escombros, mientras los organismos de emergencia iniciaban las labores de atención.
Un vendedor local identificado por el apellido Pu relató al medio South China Morning Post que varios bloques, en su mayoría de cinco o seis pisos, fueron golpeados por enormes rocas y quedaron cubiertos por grandes cantidades de barro.
Rescates y riesgo de nuevos desprendimientos
Hasta las 6:30 p.m. del viernes, 18 personas habían sido rescatadas. Algunas fueron trasladadas a centros médicos para recibir atención, aunque las autoridades locales informaron en una rueda de prensa que todas permanecían estables y fuera de peligro.
Las labores de búsqueda y rescate continuaban durante la noche del viernes, mientras los responsables de la operación advertían sobre la presencia de fragmentos rocosos inestables en la parte superior y los laterales del acantilado afectado. Esta condición mantiene un riesgo potencial de nuevos desprendimientos en el área.
Respuesta del Gobierno chino
El Gobierno chino elevó la respuesta nacional a nivel II y desplegó cientos de rescatistas para atender la emergencia. Las autoridades continúan monitoreando la zona y evaluando los daños mientras se intensifican los esfuerzos por localizar a los desaparecidos.