Más de quince años después de iniciar una búsqueda marcada por la incertidumbre, dos familias de Honda y Flandes (Tolima) recibieron los cuerpos de sus seres queridos desaparecidos durante el conflicto armado. La identificación de Santiago y Daniel fue posible gracias al trabajo conjunto de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Un caso ligado a los 'falsos positivos'
En el caso de Santiago, quien desapareció en 2009 cuando tenía cerca de 17 años, las investigaciones establecieron que fue víctima de desaparición forzada dentro del patrón de asesinatos y desapariciones presentados ilegítimamente como bajas en combate, conocidos como ‘falsos positivos’. Mientras su familia lo buscaba en Honda, su cuerpo fue trasladado e inhumado como persona no identificada en el Cementerio Juan María Vianney, en Puerto Triunfo (Antioquia). Su identificación fue posible tras las intervenciones forenses adelantadas entre 2023 y 2024 en ese camposanto, protegido por medidas cautelares de la JEP.
La búsqueda que cruzó departamentos
Daniel, oriundo de Flandes, desapareció en octubre de 2011 cuando salió a las ferias de Girardot. Su búsqueda condujo al Cementerio Católico Central de La Dorada (Caldas), también protegido por la JEP. Allí fue recuperado uno de los cuerpos sin identificar exhumados durante las intervenciones forenses. Los análisis genéticos y odontológicos realizados por Medicina Legal, junto con la información recopilada por la UBPD, permitieron confirmar plenamente su identidad y poner fin a más de quince años de incertidumbre para su familia.
Las entregas dignas hacen parte de las acciones judiciales, humanitarias y técnico-científicas desarrolladas para recuperar e identificar personas desaparecidas en el conflicto armado.
Cifras que reflejan una labor forense sin precedentes
Según la JEP, las medidas cautelares sobre cementerios considerados sitios de interés forense han contribuido a la exhumación de 2.126 restos humanos, la identificación de 251 cuerpos y la realización de 158 entregas dignas a sus familias.