Los inversionistas institucionales están mirando cada vez más allá de las acciones y los bonos tradicionales. La apuesta se está concentrando en los llamados activos alternativos, una categoría que incluye infraestructura, deuda privada, tecnología y activos inmobiliarios, entre otros vehículos que han ganado relevancia por ofrecer ingresos más predecibles, menor correlación con los mercados tradicionales y protección frente a la inflación.
Así lo planteó un grupo de cuatro expertos de Sura Investments durante un panel realizado esta semana en Medellín, en el que una de las conclusiones más determinantes es que las grandes tendencias globales están redefiniendo hacia dónde se dirige hoy el capital.
Los motores de crecimiento identificados por los expertos
- Transición energética: proyectos de energías renovables y eficiencia energética atraen capital por su estabilidad y alineación con metas globales.
- Digitalización: la expansión de infraestructura digital, como centros de datos y redes de telecomunicaciones, ofrece oportunidades de inversión a largo plazo.
- Brecha de financiamiento empresarial: la necesidad de crédito en empresas medianas y pequeñas abre espacio para la deuda privada como alternativa rentable.
Las grandes tendencias globales están redefiniendo hacia dónde se dirige hoy el capital. Los activos alternativos permiten diversificar y obtener rendimientos menos correlacionados con los mercados tradicionales.
El panel contó con la participación de Mauricio Guzmán (Jefe de Estrategia de Inversión), Lina Madrid (Directora de Infraestructura), Felipe Toro (Director de Activos Inmobiliarios) y Juan Perdomo (Director de Deuda Pública de Sura Asset Management). Todos coincidieron en que Colombia, pese a los riesgos fiscales y energéticos, mantiene un potencial atractivo para este tipo de inversiones.