Durante siglos, el Mar Muerto ha sido conocido como uno de los lugares más extremos del planeta debido a su elevada concentración de sal que impide que los peces y la mayoría de organismos acuáticos sobrevivan en sus aguas, una característica que le dio fama de ser prácticamente estéril. Sin embargo, un fenómeno registrado en distintos sectores de su costa ha despertado el interés tanto de la comunidad científica como de quienes estudian las profecías bíblicas.
En varios puntos cercanos al Mar Muerto han aparecido pozas de agua dulce rodeadas de vegetación, donde incluso se han observado pequeños peces, insectos y aves. El contraste resulta llamativo porque el lago salado, ubicado entre Israel, Cisjordania y Jordania, contiene una concentración de sal cercana al 34 %, casi diez veces superior a la del océano.
La aparición de pozas de agua dulce cerca del Mar Muerto despertó interés científico y religioso.