El mercado inmobiliario en Colombia atraviesa por uno de sus momentos más desafiantes de los últimos años. Tras una marcada desaceleración caracterizada por la suspensión de Mi Casa Ya, el deterioro en las ventas de Viviendas de Interés Social (VIS) y las crecientes dificultades de acceso para las familias, las cifras del sector reflejan un cambio drástico.
Datos reportados por Asobancaria destacan que el país pasó de registrar expectativas cercanas a las 300.000 unidades comercializadas anualmente a niveles que hoy rondan apenas las 150.000 viviendas por año, en un entorno con altos índices de desistimiento.
Este complejo panorama, según estimaciones de Corficolombiana, responde a un fenómeno estructural de largo plazo: entre 2004 y 2024, el valor de la vivienda en el territorio nacional creció cuatro veces más que los cánones de arrendamiento y triplicó la inflación.
Los departamentos con mayor demanda de vivienda por parte de colombianos en el exterior
- Antioquia: principal destino, concentrando el 25% de las compras, especialmente en Medellín y el Valle de Aburrá.
- Cundinamarca: segundo lugar con un 20%, impulsado por Bogotá y municipios aledaños como Chía y Cajicá.
- Valle del Cauca: tercero con un 15%, con Cali como epicentro de la inversión.
- Atlántico: cuarto con un 10%, destacando Barranquilla y su área metropolitana.
- Santander: quinto con un 8%, con Bucaramanga como principal foco.
El análisis, basado en datos de remesas y transacciones inmobiliarias, revela que los colombianos en el exterior no solo buscan vivienda como inversión, sino también como un refugio seguro ante la incertidumbre económica global.
Un salvavidas para el sector inmobiliario
Las remesas, que en 2025 alcanzaron un récord de 12.000 millones de dólares, se han convertido en un pilar para la compra de vivienda en Colombia. Según el Banco de la República, cerca del 30% de estos recursos se destinan a inversión en bienes raíces, lo que representa un alivio para un sector que enfrenta una de sus peores crisis en décadas.
Las remesas no solo sostienen el consumo de las familias, sino que están dinamizando el mercado inmobiliario en un momento crítico. Los departamentos con mayor presencia de colombianos en el exterior son los que más se benefician de este flujo de capital.
A pesar de la contracción general, las ventas de vivienda financiadas con remesas han crecido un 12% en el último año, según datos de Asobancaria. Esto contrasta con la caída del 8% en las ventas totales, lo que subraya la importancia de este segmento para la recuperación del sector.
El perfil del comprador en el exterior
- Edad: entre 35 y 55 años, con ingresos estables en el exterior.
- Destino: 60% compra vivienda VIS, 40% invierte en propiedades de mayor valor.
- Motivación: 70% busca vivienda para uso familiar o retorno, 30% por inversión.
- Países de origen: Estados Unidos (40%), España (25%) y Chile (15%) lideran las remesas destinadas a vivienda.
El fenómeno refleja una tendencia creciente: los colombianos en el exterior no solo envían dinero para el sustento de sus familias, sino que también apuestan por el mercado inmobiliario nacional como una opción de inversión segura y rentable, en medio de la volatilidad global.