Un escenario suspendido entre la vida y la muerte
¿Qué pasaría si algunos de los personajes marcados por la historia de Colombia nunca hubieran abandonado este mundo? Esa es la pregunta que da origen a ‘El Laberinto del Tiempo’, la nueva producción teatral dirigida por Edgar Manuel Martínez Alvarado, que llega al Teatro La Mama con una propuesta que mezcla hechos históricos, realismo mágico y poesía para reflexionar sobre la memoria colectiva del país.
La obra sitúa al espectador en un espacio suspendido entre la vida y la muerte, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido y donde conviven personajes inspirados en algunos de los momentos más traumáticos de la historia nacional, como la Masacre de las Bananeras y el Bogotazo del 9 de abril de 1948.
Personajes que cruzan dos tragedias nacionales
Más que reconstruir estos acontecimientos desde una perspectiva histórica, el montaje utiliza la ficción para explorar las heridas que dejaron y las preguntas que aún permanecen abiertas. En ese escenario aparecen personajes como Sebastián, un poeta dispuesto a sacrificarlo todo por su libertad; Antonia, una mujer que desafía las convenciones sociales de su época; Catalina, cuya historia está atravesada por dos tragedias nacionales; Bárbara, una agente de inteligencia vinculada a los intereses de compañías extranjeras; y Belcebú, un ángel expulsado del cielo por cuestionar las decisiones divinas.
Aunque sus historias parten de lugares distintos, todas terminan encontrándose en un mismo espacio donde el amor, la guerra, la política y la memoria dialogan constantemente.
La poesía como hilo conductor de la memoria
Uno de los elementos que distingue esta puesta en escena es el papel que ocupa la poesía dentro del relato. Los textos de autores como León de Greiff, Federico García Lorca, Pablo Neruda, Mario Benedetti y Jack Kerouac aparecen integrados a la acción dramática, convirtiéndose en una voz que acompaña las emociones, los conflictos y los recuerdos de los personajes.
Lejos de funcionar como simples referencias literarias, los versos hacen parte de la narrativa y ayudan a construir un universo donde la realidad histórica se mezcla con elementos simbólicos y oníricos.
Una invitación a reflexionar sobre el pasado y el presente
La propuesta de ‘El Laberinto del Tiempo’ no busca ofrecer una lección de historia. Su interés está en invitar al público a pensar cómo los acontecimientos del pasado siguen influyendo en el presente y cómo la memoria puede convertirse en un espacio de resistencia. A través de una atmósfera surrealista, la obra plantea preguntas sobre la violencia, el poder, el amor y las decisiones que terminan marcando el destino de un país.
El montaje está recomendado para mayores de 16 años.