La reforma pensional abrió una ventana para que miles de colombianos pudieran corregir decisiones pasadas y cambiarse de régimen pensional. Sin embargo, lo que empezó como una alternativa clara se ha convertido en un escenario lleno de incertidumbres, con decisiones judiciales contrapuestas y efectos financieros complejos.
El 16 de julio de 2026 es la fecha límite para que los afiliados puedan tomar la decisión de traslado. A menos de dos meses para ese cierre, aún no se sabe con certeza cuántos colombianos aprovecharán esta oportunidad ni cuál será el volumen final de recursos que se moverán.
El impacto económico y financiero
Colpensiones ha advertido que mover el ahorro pensional para pagar las pensiones antes de tiempo puede generar pérdidas de rendimientos cercanas a un billón de pesos. Esta situación ha generado preocupación en administradoras y autoridades económicas, quienes están atentos a las implicaciones financieras.
Además, la Asociación de Fondos de Pensiones (Asofondos) ha insistido en frenar la totalidad del traslado de recursos a Colpensiones mientras se defina la legalidad del decreto que regula este proceso, lo que añade un elemento más de incertidumbre.
La cuenta regresiva y el futuro del traslado pensional
Con la fecha límite acercándose, afiliados, administradoras, Colpensiones, jueces y autoridades económicas se encuentran en una cuenta regresiva. La decisión que tomen los colombianos y el desenlace de los procesos judiciales definirán el impacto final de esta reforma en el sistema pensional.
‘Mover ahorro para pagar pensiones hará que se pierdan rendimientos por cerca de $1 billón’, alerta Colpensiones.