El meteorito que habría impactado en la Tierra hace 66 millones de años, provocando la extinción del 75 % de las especies, incluidos los dinosaurios no aviares, sería un tipo raro de condrita carbonácea, una clase de rocas que son ya de por sí escasas.
Un hallazgo que redefine el pasado
El estudio apunta a que fue una condrita carbonácea de la clase Ornans, que “no se parecen en absoluto a los meteoritos típicos”. Esta composición única sugiere que el impacto no fue un evento común, sino el resultado de un objeto celeste con características excepcionales.
Los dinosaurios ‘no estaban condenados a desaparecer’ y no estaban en un declive que los hiciera vulnerables a la extinción
La investigación, liderada por Mateo Chacón Orduz, subdirector de Vida, fue publicada el 17 de julio de 2026 y actualizada el mismo día. El estudio también advierte sobre los riesgos desconocidos de otros fenómenos cósmicos, como las tormentas solares, cuyos efectos en la Tierra podrían estar subestimados.