El fenómeno de El Niño llegó cerca de tres meses antes de lo previsto y las proyecciones más recientes sugieren que podría evolucionar hacia un episodio de intensidad muy fuerte entre finales de 2026 e inicios de 2027. Para los científicos, no se trata simplemente de una temporada seca más ni de una variación climática habitual.
Los indicadores observados en el océano Pacífico están mostrando un comportamiento que ha despertado preocupación entre meteorólogos y climatólogos de distintas partes del mundo, debido a la velocidad con la que se están fortaleciendo las condiciones asociadas al fenómeno.
Impactos inminentes para Colombia
De consolidarse las proyecciones actuales, Colombia podría enfrentar impactos significativos sobre el abastecimiento de agua, la generación de energía, la agricultura, los ecosistemas y la salud pública. El país enfrenta alta vulnerabilidad por su dependencia de la energía hidroeléctrica y por las presiones sobre los sistemas de abastecimiento de agua.
Colombia tiene una vulnerabilidad histórica muy alta frente al fenómeno de El Niño
Colombia podría enfrentar nuevamente desafíos similares a los observados durante las recientes crisis hídricas, aunque posiblemente en una escala mayor. Foto: Juan Pablo Rueda Bustamante. Archivo EL TIEMPO.