En una ofensiva militar contra las economías ilegales en la costa pacífica de Nariño, tropas de la Fuerza de Tarea Hércules ubicaron y destruyeron 23 laboratorios utilizados para el procesamiento de pasta base de coca en los municipios de Barbacoas, El Charco, Olaya Herrera y Tumaco. La operación se desarrolló en menos de seis días y representa uno de los resultados más importantes de los últimos tiempos en la región.
Un golpe de 700 millones de pesos a las finanzas criminales
Según estimaciones de las autoridades, la destrucción de estos complejos clandestinos representa una afectación económica superior a los 700 millones de pesos para las estructuras criminales que obtienen recursos del narcotráfico en esta zona del país. Los laboratorios eran parte de la infraestructura utilizada para transformar la hoja de coca en pasta base, el primer paso en la cadena de producción de cocaína.
Zonas estratégicas bajo presión militar
Las operaciones se concentraron en áreas donde históricamente convergen cultivos ilícitos, rutas de movilidad de grupos armados y corredores empleados para el transporte de estupefacientes hacia el litoral Pacífico. Fuentes militares señalaron que la intervención busca impactar directamente las capacidades logísticas y financieras de las organizaciones armadas que se disputan el control de estos territorios.
Coordinación y continuidad de la ofensiva
La operación fue ejecutada de manera coordinada por unidades desplegadas en distintos puntos del departamento. Los hallazgos se produjeron durante labores de inteligencia y control territorial que permitieron ubicar los complejos ocultos en áreas rurales de difícil acceso. El Ejército mantiene la presión sobre las economías ilícitas que financian a los grupos armados en Nariño, con el objetivo de seguir ubicando y destruyendo infraestructura empleada para el narcotráfico.