Bogotá está ubicada en una zona de amenaza sísmica intermedia. Por eso, el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger) explicó cuáles son las tres características fundamentales que debe tener un edificio en la capital para resistir un movimiento telúrico y evitar su colapso.
Resistencia: la capacidad de soportar cargas sin fallar
La primera característica es la resistencia, definida como la capacidad máxima que tiene el edificio para soportar cargas y fuerzas sin fallar. Entre las cargas que debe soportar se encuentran el peso de las personas, los muebles, los vehículos, así como las fuerzas externas como sismos y vientos. El Idiger señaló que la edificación debe resistir tanto el peso propio de los materiales como las cargas vivas y las fuerzas externas a las que está expuesta.
Ductilidad: la habilidad de doblarse sin romperse
La segunda cualidad es la ductilidad, es decir, la capacidad de la infraestructura para deformarse y doblarse mucho antes de romperse. Esta propiedad permite que el edificio absorba la energía del sismo sin colapsar de manera súbita.
Redundancia: líneas de defensa que evitan el derrumbe
La tercera característica es la redundancia, que significa que el edificio cuenta con líneas de defensa para transmitir las fuerzas del sismo directamente al suelo. "Si una columna o un muro llega a fallar, otros elementos toman su lugar inmediatamente para evitar que la edificación caiga", explicaron desde el instituto.
Recomendaciones para la ciudadanía ante un sismo
El Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá indicó que, en caso de sismo, las personas deben mantener la calma, evitar el pánico y ubicarse en lugares seguros, lejos de objetos que puedan caer. Además, recomiendan elaborar un plan de emergencias que incluya protección, seguridad y evacuación.
- Radio con pilas, velas y fósforos.
- Alimentos y agua para hidratación.
- Copias de los documentos personales y de la vivienda.
- Un pito, una linterna y una cobija delgada.
- Elementos de higiene y un botiquín con medicamentos.
- Una navaja, cinta y cuerda.
Entre los consejos de prevención, Bomberos sugiere conocer el riesgo de la localidad donde se vive, reconocer el hogar y el entorno, alistar el kit de emergencias, protegerse, preparar la vivienda para reducir el riesgo, evaluar la situación, actuar y recuperarse.