La Fiscalía General de la Nación ha emitido una alerta sobre una modalidad de estafa telefónica que está ganando terreno en Colombia. Se trata del 'Wangiri', un término japonés que significa 'llamada y corte', y que se ha convertido en una dolor de cabeza para los usuarios de telefonía móvil.
¿En qué consiste la trampa del 'Wangiri'?
Los ciberdelincuentes utilizan sistemas automatizados para realizar miles de llamadas perdidas al azar desde números con prefijos internacionales. La estrategia es simple: despertar la curiosidad o la preocupación de la víctima para que devuelva la llamada. Al hacerlo, el usuario se conecta involuntariamente a líneas de tarifa especial, generando cobros desproporcionados por minuto que se reflejan directamente en su factura telefónica.
El arsenal de los estafadores
Para maximizar el tiempo de conexión y, por ende, el monto de la estafa, los delincuentes emplean contestadores automáticos, bots o música de espera. Además, se han detectado tácticas adicionales como grabaciones falsas o promesas de empleo, con las que buscan robar datos personales de las víctimas para otros fines ilícitos.
¿Cómo llega el dinero a manos de los delincuentes?
Todo el sistema está diseñado para que cada segundo de la llamada se convierta en dinero para los estafadores. Para ello, alquilan líneas de tarifa especial en países con regulaciones telefónicas poco estrictas, donde registran servicios que cobran costos exorbitantes por establecer una conexión internacional. Así, con cada minuto que el ciudadano permanece en la línea, los delincuentes obtienen una ganancia ilícita.
La Fiscalía hace un llamado a la ciudadanía para que no devuelva llamadas a números desconocidos con prefijos internacionales, y a reportar cualquier intento de este tipo de fraude a las autoridades competentes.