El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió este miércoles su controvertido proyecto de crear una sociedad comercial abierta a inversores privados que incluiría el Mundial y otras competiciones. El dirigente calificó la iniciativa como 'una oportunidad, pero no como una obligación'.
Un plan que genera rechazo internacional
Varias organizaciones importantes han expresado ya sus preocupaciones ante un proyecto que revolucionaría el equilibrio actual del fútbol mundial. Entre los críticos más destacados se encuentran la UEFA, la confederación europea del fútbol, el primer ministro británico, Andy Burnham, y la Unión Europea.
La defensa de Infantino
Infantino reiteró las promesas expuestas en el comunicado publicado el martes, en el que reveló un proyecto que sorprendió a importantes actores del fútbol, quienes aseguran que no fueron consultados. 'Una parte demasiado débil del creciente valor comercial del fútbol llega a los actores de este deporte que más lo necesitan', explicó el dirigente italosuizo.
Estamos ante una ocasión de oro para dinamizar el desarrollo del deporte a escala mundial. Pero, insisto, solo se trata de una propuesta, no de una obligación.
La aportación de los inversores privados podría permitir pagar unos 20 millones de dólares a cada una de las 211 federaciones que integran la FIFA, según la estimación de esa entidad. 'Deseamos contribuir a que emerjan los próximos Cabo Verde', aseguró Infantino, en alusión a la selección del pequeño estado africano que en el Mundial llegó a dieciseisavos de final.
Infantino insistió en que su plan representa 'una propuesta, una oferta' que se enmarca dentro de 'un proceso democrático' y que es 'el inicio del proceso de consulta', afirmó el dirigente en un vídeo publicado por la FIFA.