El presidente de la Fifa, Gianni Infantino, ha desatado una tormenta global al anunciar sus planes de crear una filial privada para gestionar los ingresos del organismo. La iniciativa, denominada Fifa Forward Enterprise (FFE), busca centralizar las operaciones comerciales y la organización de eventos, con el objetivo de elevar a más de 10.000 millones de dólares la financiación destinada al desarrollo del fútbol.
Rechazo unánime de las confederaciones
Las asociaciones de fútbol de Europa, Asia, América y otras regiones han manifestado su 'decepción' y 'sorpresa' ante la propuesta. En declaraciones a la prensa, representantes de estas entidades aseguraron que Infantino 'quiere vender el fútbol mundial' al permitir la entrada de inversores privados en la gestión de la Copa del Mundo y otros torneos.
Estamos profundamente decepcionados. La Fifa debería ser un organismo de servicio público, no una empresa que se subasta al mejor postor.
53 días para decidir el futuro del fútbol
Infantino ha fijado un plazo de 53 días para que las 211 federaciones miembro se pronuncien sobre la creación de la FFE. La nueva filial, de propiedad exclusiva de la Fifa, centralizaría los derechos comerciales, de transmisión y de patrocinio, así como la logística de los eventos. Los críticos advierten que esto podría derivar en un control privado de los activos más valiosos del fútbol.
- La FFE gestionaría todas las operaciones comerciales de la Fifa, incluyendo la Copa del Mundo.
- El plan busca aumentar la financiación para desarrollo a más de 10.000 millones de dólares.
- Las federaciones temen pérdida de transparencia y control democrático sobre el organismo.
La polémica se suma a otros episodios recientes que han puesto a la Fifa bajo escrutinio, como el procedimiento disciplinario abierto contra la AFA y el jugador Gavi por incidentes en la final del Mundial. Mientras tanto, Infantino insiste en que la FFE es necesaria para 'garantizar la sostenibilidad financiera del fútbol global'.