La paciencia de los habitantes de Villa Campestre parece haber llegado a su límite. A pocos días de la fecha anunciada por la Gobernación del Atlántico para la entrega de la Gran Vía, la comunidad convocó una marcha de protesta para reclamar la culminación de las obras y denunciar las afectaciones que, según aseguran, llevan años soportando por cuenta de los retrasos del proyecto.
La megaobra, que conecta Barranquilla con Puerto Colombia, lleva tres años en ejecución y ha generado millonarias pérdidas económicas para los comerciantes de la zona, así como graves problemas de movilidad e inseguridad. Los manifestantes exigen una solución inmediata a las autoridades departamentales.
Un operativo sin precedentes para destrabar la obra
Las autoridades estiman que los próximos tres meses serán decisivos para acelerar la ejecución del tramo elevado, la parte más compleja del proyecto. La Gobernación del Atlántico ha señalado que se están realizando los esfuerzos necesarios para cumplir con los plazos establecidos, aunque la comunidad duda de que se logre una entrega oportuna.
Todo lo que hace el Gobierno es un desastre. La liquidación de Air-e y la falta de garantías para el Caribe colombiano son una muestra de la desidia oficial. La Gran Vía es otro ejemplo de cómo se abandonan las obras que benefician a la región.
La marcha, que reunió a cientos de personas entre residentes y comerciantes, busca visibilizar la crisis que viven a diario. Los participantes portaron pancartas y corearon consignas exigiendo la culminación de la vía, que consideran vital para el desarrollo económico y la seguridad de la zona.