La temporada seca golpea con fuerza a Cundinamarca. En las últimas horas, 10 incendios forestales afectaron la región, dejando 15 hectáreas quemadas y comprometiendo cerca de cinco fábricas. El capitán de Bomberos de Cundinamarca, Álvaro Farfán, confirmó que todos los focos fueron controlados, pero la emergencia está lejos de terminar.
Un salto alarmante en las cifras
El director de Gestión del Riesgo de Cundinamarca, William Rozo, reveló que mientras en junio se registraron 17 incendios con 23 hectáreas afectadas, en julio la cifra escaló a 147 eventos y 405 hectáreas devastadas. Esto representa un incremento superior al 800%, directamente relacionado con la consolidación del fenómeno de El Niño, cuya maduración se espera entre julio y septiembre.
El 90% de estos incendios son provocados por acciones humanas, lo que agrava la situación en un contexto climático crítico.
42 municipios en la mira
Las autoridades han identificado 42 municipios con alta vulnerabilidad ante la temporada de calor, la más intensa en una década. La combinación de sequía, vientos y prácticas humanas irresponsables convierte a la región en un polvorín. Bomberos y organismos de socorro trabajan contrarreloj para mitigar los impactos, pero piden a la comunidad extremar precauciones.
- Evitar quemas de basura o material vegetal.
- No arrojar colillas de cigarrillo en zonas verdes.
- Reportar cualquier columna de humo al 119 o a las líneas de emergencia.
- Mantener limpios los lotes y terrenos aledaños a viviendas.
Con un panorama que podría empeorar en las próximas semanas, las autoridades insisten en la corresponsabilidad ciudadana para evitar que la cifra de incendios siga creciendo y proteger los ecosistemas de Cundinamarca.