El fútbol es mucho más que un deporte; es un lenguaje universal que une a jugadores y aficionados de todo el mundo. Jorge Valdano, exfutbolista y campeón del mundo con Argentina, comparte sus reflexiones tras coincidir con internacionales de diversas nacionalidades en un encuentro convocado por Telemundo.
El Mundial, como máxima expresión del fútbol, representa un espacio donde se exhiben las novedades del juego y donde la pasión y la complicidad entre quienes lo aman superan viejas rivalidades. Valdano destaca que el fútbol, con casi un siglo de historia mundialista, es un juego callejero, lleno de astucia y emoción.
- El fútbol es demasiado viejo y callejero para ser inocente; la astucia y el juego salvaje forman parte de su esencia.
- Es demasiado humano para ser ético; las anécdotas inmorales suelen provocar risa más que escándalo en la comunidad futbolística.
- Es demasiado emotivo para ser frío; jugar es homenajear la infancia y ser hincha es prolongar tradiciones familiares.
- Es demasiado juego para ser lógico; cualquier partido puede sorprender con errores infantiles y momentos inesperados.
- Es demasiado moderno para ser libre; la profesionalización y la tecnología limitan la iniciativa individual, aunque el juego sigue permitiendo momentos espontáneos.
Valdano concluye que, a pesar de la sofisticación y la profesionalización actuales, el fútbol mantiene su fuerza primitiva y emotiva. En medio del método y la tecnología, siempre habrá espacio para la espontaneidad y la pasión popular que lo hacen único.
Jugar es homenajear a la infancia, ser hincha es prolongar a nuestros padres, hablar de fútbol, otro modo de amarlo.
Así, un grupo de exjugadores de distintas edades y países compartieron sus amores y preocupaciones por el fútbol, no desde las gradas, sino desde el césped, recordando que todos pertenecen a la patria del fútbol.