Un gol en el último minuto puede desatar abrazos, gritos y una descarga de emoción difícil de describir. Pero esa sensación de que el corazón late más fuerte no es solo una metáfora futbolera: durante un partido decisivo, el organismo activa mecanismos físicos similares a los que usaría frente a una amenaza real.
La reacción del cuerpo ante la emoción del fútbol
Los cardiólogos explican que, en esos momentos, el cuerpo libera adrenalina y otras hormonas del estrés. La frecuencia cardíaca aumenta, la presión arterial se eleva y el corazón necesita más oxígeno para responder a la tensión emocional del encuentro.
Provoca liberación de adrenalina, lo que puede ser peligroso en personas con condiciones cardíacas preexistentes.
Recomendaciones para los aficionados
- Evitar el consumo excesivo de cafeína o alcohol durante los partidos.
- Realizar pausas activas y respirar profundamente en momentos de alta tensión.
- Consultar al médico si se experimentan palpitaciones, dolor en el pecho o mareos durante la transmisión.