Un número resume el estado de la democracia peruana: entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez suman apenas el 30% de los votos válidos en primera vuelta. Sobre el padrón completo, ambos están por debajo del 20%, mientras más de 3’300.000 peruanos votaron nulo o en blanco.
El dilema del 'mal menor'
Esta vuelve a ser una segunda vuelta donde los electores van a tener que optar por el mal menor. ¿A quién le tienen más miedo? ¿Al regreso del fujimorismo o al posible regreso de lo que podría ser una suerte de Pedro Castillo 2.0, a través de Roberto Sánchez?
El país llega a las urnas con una economía que crece por encima del promedio regional, pero con una clase política en crisis y una ciudadanía que expresa su descontento a través del voto nulo y en blanco.