Lo que comenzó como una bicicleta adaptada para compartir paseos entre padre e hijo terminó convirtiéndose en una herramienta de inclusión para decenas de personas con discapacidad visual. Se trata de la ‘ciegocleta’, una iniciativa nacida en Quito, Ecuador, que utiliza vehículos de dos ruedas modificadas para permitir que personas no videntes puedan recorrer la ciudad acompañadas por guías voluntarios.
Un proyecto que nació de la necesidad familiar
El proyecto surgió hace 15 años aproximadamente con el objetivo de demostrar que la discapacidad visual no tiene por qué convertirse en una barrera para practicar actividades recreativas, deportivas o construir nuevas experiencias de vida. Con el paso de los años, la propuesta evolucionó hasta convertirse en un referente de integración social en la región.
Hacer del ciclismo un deporte inclusivo para personas con discapacidad visual
Usuarios aseguran que el proyecto transformó su manera de enfrentar la discapacidad visual. La 'ciegocleta' no solo ofrece movilidad, sino que también fortalece la confianza y la autonomía de quienes participan en los recorridos.
Cómo funciona la 'ciegocleta'
- Es una bicicleta modificada con un asiento adicional para el guía y un sistema de comunicación.
- El guía voluntario conduce y da indicaciones verbales al pasajero no vidente.
- Los recorridos se realizan en espacios seguros y adaptados para garantizar la seguridad de todos.
La iniciativa ha sido replicada en otros países de la región, demostrando que la inclusión en el deporte y la movilidad es posible con creatividad y compromiso social.